Un nuevo hecho de violencia sacudió al municipio de Maicao, en La Guajira, este domingo 12 de abril, luego de que un grupo armado abriera fuego contra varias personas en el sector de Villa Mery. El ataque dejó al menos cinco personas muertas y varios heridos, generando pánico entre los habitantes y encendiendo las alertas de las autoridades.
El hecho ocurrió hacia las 11:30 de la mañana, cuando hombres armados que se movilizaban en una camioneta llegaron al lugar y dispararon de forma indiscriminada contra un grupo de ciudadanos que se encontraban reunidos en la vía pública. Testigos describieron momentos de caos y desesperación mientras los atacantes huían rápidamente tras perpetrar el crimen.
De acuerdo con el secretario de Gobierno de Maicao, Alain Andrioli, los agresores descendieron de un vehículo y utilizaron armas largas para perpetrar el ataque. Cuatro de las víctimas murieron en el lugar y una más falleció en un centro médico.
Este episodio de violencia se registra pocos días después de una operación militar en zona rural de Uribia, donde fueron abatidos nueve presuntos integrantes de una estructura armada vinculada a alias “Naín”, señalado como un actor clave del narcotráfico en la región. Las autoridades investigan si existe alguna relación entre ambos hechos.
En el lugar de la masacre, unidades de la Policía y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) adelantan labores de inspección y recolección de pruebas para esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables.
La Alcaldía de Maicao activó un plan de articulación con distintas entidades para hacer frente a la situación. El alcalde Miguel Felipe Aragón González rechazó el ataque y convocó a un consejo extraordinario de seguridad con el fin de definir medidas que refuercen la protección en el municipio.
Por su parte, la Policía hizo un llamado a la ciudadanía para suministrar información que contribuya a la investigación, garantizando la confidencialidad de quienes colaboren.
Este hecho representa la segunda masacre registrada en Maicao en menos de cuatro meses, lo que agrava la preocupación por el deterioro del orden público en la zona. Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad permanece a la espera de resultados que permitan frenar la violencia y esclarecer lo sucedido.
