El presidente de Colombia, Gustavo Petro, está siendo objeto de al menos dos investigaciones penales en Estados Unidos por parte de fiscalías federales en Nueva York, según fuentes con conocimiento directo del caso. Las pesquisas, aún en fase inicial, están siendo adelantadas por las oficinas del Distrito Sur y del Distrito Este —con sedes en Manhattan y Brooklyn— y cuentan con la participación de agentes de la Administración para el Control de Drogas y del Departamento de Seguridad Nacional.
De acuerdo con las fuentes, los investigadores están examinando posibles contactos del mandatario colombiano con redes de narcotráfico, así como eventuales aportes ilegales a su campaña presidencial. Hasta el momento no se ha determinado si las indagaciones derivarán en cargos formales.
Las investigaciones se desarrollan en un contexto de tensas relaciones entre Petro y el presidente estadounidense, Donald Trump. Aunque no hay evidencia de intervención directa de la Casa Blanca en los procesos judiciales, Trump ha sido un crítico frecuente del líder colombiano y podría utilizar la existencia de estas pesquisas como herramienta de presión política y diplomática.
El mandatario estadounidense ha intensificado recientemente el uso del sistema judicial como parte de su estrategia de política exterior en la región. Un ejemplo de ello fue la captura en enero del presidente venezolano Nicolás Maduro, trasladado a Nueva York para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico, en una operación que Washington describió como de aplicación de la ley.
En Colombia, Petro ha rechazado reiteradamente cualquier vínculo con actividades ilícitas y ha defendido la gestión de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico.
Las relaciones bilaterales entre ambos países han atravesado episodios de alta tensión en los últimos meses, incluyendo sanciones económicas impuestas por Washington y la revocatoria del visado de Petro. No obstante, tras una llamada telefónica entre ambos mandatarios en enero y una posterior visita a la Casa Blanca, se ha observado una leve distensión diplomática.
El desarrollo de estas investigaciones coincide con el tramo final del mandato de Petro, quien dejará el cargo a finales de este año. Analistas advierten que el proceso podría tener implicaciones tanto en la política interna colombiana como en el equilibrio geopolítico de la región.
